El sistema moderno fue creado en 1975 siendo una adaptación del recuento Borda. Mediante él, cada país entrega 12 puntos a su canción favorita, 10 a la segunda, y de 1 a 8 puntos a los demás. Cada delegación emite sus votos respetando el orden de aparición en la tabla, y no está permitido dar los puntos a los representantes de su propio país.
En su primera edición, la asignación de los votos recaía en manos de un jurado (dos miembros por país). El voto era secreto, se permitía que cada país se votase a sí mismo y solo se hacía público al ganador. En la segunda edición, las votaciones se harían públicas y se pediría a cada país el envío de diez personas para conformar su jurado. En su tercera edición, el jurado abandonaría el festival. En su lugar, se incorporaba como novedad el voto telefónico y se decidió que el país ganador fuera el encargado de celebrar el certamen al año siguiente.
En 1961, se estrenaron España, Finlandia y Yugoslavia. El festival se llevó a cabo por primera vez en sábado, por lo que la audiencia aumentó considerablemente. En 1962, se cambiaría el sistema de votos estableciéndose que el jurado solo podría votar a 3 canciones entre las 16 participantes con 3, 2, y 1 punto según sus preferencias. En las ediciones siguientes los cambios fueron continuos en un sistema de votos que no acababa de convencer a los organizadores. Se volvería al jurado en sala en algunas de sus siguientes ediciones como la de 1967. En 1974 se recuperaba el sistema del 57, pero en su versión telefónica.
A lo largo de estos años, los malentendidos, confusiones y los supuestos desfavorecimientos han sido frecuentes en el concurso.
En 1997 los espectadores se convierten en el gran jurado del concurso con la reaparición del televoto o voto telefónico, experimentado por 5 países (Austria, Suiza, Alemania, Suecia y Reino Unido). A pesar de ser un éxito, la novedad no estaría libre de polémica ya que desde los inicios del festival, los puntos eran concedidos por un jurado interno.
En caso de que el televoto falle, como ocurrió con Irlanda en 2003 o por causas mayores, como la de Países Bajos en el 2000, que suspendió la retransmisión del evento para informar del desastre de Enschede, cada país dispone de un jurado reserva. Sin embargo, este sistema es utilizado en la actualidad por todos los países participantes por su espíritu democrático y sus beneficios económicos.
En 2002 se utilizó por primera vez el voto vía SMS. Además, la organización dio a elegir a los países participantes la opción de decidir si contaría con el jurado para casos de emergencia como los mencionados anteriormente. En el 2009, se introducía una nueva fórmula en un intento por acabar con el “efecto diáspora”. La solución, consitió en que el 50% de los votos los asigna un jurado profesional y el 50% restante lo concede el televoto.
Entonces se introdujo una regla que no ha cambiado en exceso. Las canciones igualadas a puntos volverían a ser interpretadas, y serían los jurados no implicados en los empates quienes decidirían al ganador. Esta regla se mantendría hasta el 1975 cuando se implantó la actual, en la que el desempate se decide teniendo en cuanta al país que más veces ha obtenido los 12 puntos del resto. De continuar el empate se tendrían en cuando los 10, 8, y así sucesivamente.
En los últimos años, la entrada de más países en Europa, ha hecho que se tenga que celebrar una fase previa de acceso a la final. Todos estos conservan su derecho al voto en la votación final y a los finalistas se les permite votar en esa ronda previa.
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